Los resultados de un cosmético no dependen de su marca ni del precio con el que se comercializa, sino de la eficacia de los activos que contiene, sus concentraciones y cómo se formulan. El mercado ofrece por cientos de euros productos que solo hidratan la piel, así como otros de menos de 10 € que realmente rejuvenecen. No te dejes impresionar por envases lujosos u ostentosas campañas de marketing que generan ilusión hacia productos que parecen mágicos. Hoy te ayudaremos a aprender a elegir cosméticos con activos que han demostrado en múltiples estudios científicos independientes que realmente te permiten construir la rutina más eficaz para las necesidades de tu piel.

Las capas de la piel

Para entender bien como actúan los cosméticos, es necesario conocer un poco la anatomía de la piel.  Esta se divide en 3 capas:

  • La epidermis: es la más exterior, y cada mes se renueva completamente, creciendo las células desde la capa basal hasta que son expulsadas en la capa córnea por ser ya células muertas rellenas solamente de queratina (corneocitos).

  • La dermis

  • La hipodermis

Los activos que contienen los cosméticos suelen penetrar en la epidermis, y para mejorar su absorción y eficacia es conveniente que eliminemos el mayor número posible de células muertas de la capa superior con una exfoliación.

Algunos activos cosméticos son moléculas muy pequeñas, y ello los hace capaces de llegar hasta la dermis, como pueden ser el retinol o el ácido glicólico. 

La rutina de mañanas

El cuidado de tu piel debe empezar siempre por una buena limpieza, eliminando restos de grasa de cremas nocturnas, sudor o células muertas, que impiden actuar a otros productos. Si por las mañanas tienes prisa, basta aplicar agua micelar con un algodón. 

Los objetivos de tu rutina cosmética de día serán principalmente: 

  • Prevenir el fotoenvejecimiento que causa la radiación solar y la luz azul de las pantallas de los dispositivos electrónicos, aplicando cada 2-4 horas un fotoprotector con un mínimo de SPF30 en invierno y SPF50+ en verano. El 80% del envejecimiento de la piel se debe a esta causa, por lo que los fotoprotectores son sin duda el mejor producto antiarrugas, ya que una vez surgen muy difícilmente desaparecerán sin cirugía.

  • Evitar la oxidación causada por los radicales libres y y la contaminación ambiental mediante antioxidantes potentes. Destacamos 2 moléculas que tienen además propiedades despigmentantes para unificar el tono de la piel:

    • la vitamina C (ácido ascórbico 5-20%) por su capacidad de llegar hasta la dermis, y por tanto tiene mayor capacidad de prevenir el envejecimiento prematuro de la piel, aportando además mucha luminosidad, y su presencia es imprescindible para producir colágeno.

    • la vitamina B3 (niacinamida 4-5%): Es una molécula de gran tamaño e hidrosoluble, lo que le impide penetrar más allá de las capas superiores de la epidermis. Pero tiene propiedades complementarias que la hacen muy interesante, ya que regula el exceso de secreción grasa, refuerza la función barrera de la piel favoreciendo la producción de ceramidas, reduce la apariencia de los poros, mejora la textura de la piel, disminuye la producción de sebo, y es antiinflamatoria, así que es de gran ayuda por ejemplo en personas con acné.

  • Evitar la deshidratación por pérdida de agua, reforzando la función barrera cutánea con activos que sellan las uniones entre las células como las ceramidas, o bien activos humectantes que retienen el agua como la glicerina 25-40%, el ácido hialurónico o determinados péptidos. 

  • Redensificar para rellenar arruguitas. El ácido hialurónico al atraer agua permite disimular pequeñas arruguitas o líneas de expresión, pero debes tener la precaución de aplicarlo siempre con la piel húmeda, ya que en ambientes secos su avidez por captar agua te puede deshidratar la dermis, causando tirantez. 

  • Restaurar la piel irritada o hipersensible, ya sea por activos nocturnos potentes como el retinol o el ácido glicólico o por el frío, te ayudarán activos como las ceramidas, la centella asiática, el pantenol (B5) o la niacinamida.

Siempre debes aplicar tus cosméticos de más ligeros a más densos, para que los activos de serums o ampollas puedan penetrar adecuadamente, sin quedar bloqueados por las grasas de las cremas que impermeabilizan la piel.

Algunos protectores solares faciales ofrecen formulaciones muy completas, con activos antioxidantes,  humectantes, oclusivos y emolientes, que te permiten usarlos como paso único matutino.

La piel del contorno de los ojos es más sensible, y si tienes bolsas u ojeras conviene emplear productos específicos que contengan cafeína 3% y/o vitamina K. 

La rutina nocturna

Por la noche normalmente dispones de más tiempo, y debes enfrentarte a la pereza para dar a tu piel una limpieza más profunda, que elimine toda la suciedad acumulada durante el día. Se recomienda lo que se conoce como “doble limpieza”, aplicando primero un producto oleoso que retire bien los restos de maquillaje y grasa propia o contenida en cremas de día, seguido de un producto acuoso que haga espuma. Existen limpiadores de doble fase que permiten unificar esta limpieza profunda en un único paso.

Durante el descanso nocturno tu cuerpo repara los daños sufridos durante el día, por lo que es momento de aplicar activos transformadores que optimicen este proceso. Las funciones de la rutina nocturna serán:

  • Combatir el cronoenvejecimiento, mediante retinoides derivados de la vitamina A, unas moléculas pequeñas y lipofílicas, capaces de penetrar hasta la dermis y actuar dentro del núcleo celular para influir en la expresión génica y estimular así la renovación celular. Su eficacia está muy ampliamente respaldada por centenares de estudios científicos, lo que los convierte en uno de los ingredientes más estudiados y fiables en el cuidado de la piel. Mejoran la apariencia de la piel, estimulan la renovación celular, reducen las arrugas y líneas finas, mejoran la textura de la piel y aumentan la producción de colágeno y elastina, que dan mejor textura y firmeza a la piel, además de reducir su degradación, para redensificar la dermis que pierde grosor con los años.

    • el retinol es el activo antiedad con mayor evidencia científica. Dado que puede irritar y descamar la piel, su introducción en tu rutina cosmética debe ser muy gradual, empezando por concentraciones bajas del 0,1% (hasta el 0,5%), e incrementando muy lentamente el número de veces por semana que lo uses. Cuando aparezcan efectos adversos, detén su uso y aplica productos que restauren la función barrera de la piel.

    • el retinal (retinaldehido) es otro retinoide que por tener además propiedades antibacterianas será de elección el pieles con acné para reparar sus lesiones.

    • el bacukiol es una alternativa vegetal al retinol, ya que actúa sobre sus mismos receptores, pero sin sus efectos adversos irritantes y descamativos, aun que cuenta por el momento con un número de estudios muy limitado que acreditan su eficacia. Se ha visto que es capaz igualmente de estimular la producción de colágeno, mejorar la textura de la piel y reducir la apariencia de arrugas y líneas finas, sin los efectos secundarios potenciales asociados con los retinoides.

  • Exfoliar para limpiar los poros obstruidos y eliminar corneocitos muertos, que dan a la capa más externa de la piel un aspecto apagado e impiden la correcta absorción de otros activos cosméticos. Los alfa-hidroxiácidos (AHA) son excelentes exfoliantes químicos, que nos proporcionan una piel más fresca y luminosa. Cada vez se recomiendan menos los exfoliantes físicos con gránulos que rascan la superficie de la piel y pueden irritarla. Entre los AHA destacaremos:

    • el ácido glícólico (4-10% en uso diario o 10-20% en uso semanal) es el de tamaño molecular más pequeño, y por eso es el más empleado a nivel facial, ya que puede penetrar en las capas más profundas de la epidermis y, en algunos casos, llegar hasta la dermis, donde puede estimular la producción de colágeno y mejorar la textura de la piel.

    • el ácido láctico (5-10%) tiene más propiedades humectantes que otros AHA, y por ello puede ayudar a retener la humedad en la piel siendo indicado en personas de piel muy seca.

  • Seborregular para controlar el exceso de producción grasa de los poros, que es algo muy importante por ejemplo en las pieles con acné o rosacea, los activos más eficaces son:

    • El ácido salicílico (0,5-2%) es un beta-hidroxiácido (BHA) liposoluble, exfoliante y antiinflamatorio, capaz de penetrar en el poro y disolverse en la grasa que contiene para limpiarlo por dentro, eliminando así los puntos negros (comedones abiertos), y ayudando a prevenir la obstrucción. 

    • La niacinamida o vitamina B3 (2-5%) tiene propiedades antiinflamatorias y reguladoras del sebo, ayudando a equilibrar la producción de aceite en la piel.

  • Despigmentar: si tienes manchas hiperpigmentadas debes aplicar en tu piel activos que modulen la producción o transferencia del pigmento melanina tanto por la mañana como por la noche. Para que el tratamiento despigmentante sea eficaz es muy importante evitar la incidencia de radiación solar UVA sobre la piel mediante filtros de protección solar alta. Los activos pueden actuar a diferentes niveles para reducir, o incluso llegar a eliminar el tono oscuro de las manchas, entre los que destacamos:

    1. Detener la producción de la melamina inhibiendo a la enzima tirosinasa de la capa más profunda de la epidermis, que debe ser el mecanismo de acción principal a incorporar en la rutina cosmética, tanto por la mañana como por la noche para evitar que en ningún momento del día se produzca el pigmento. Los activos más eficaces que consiguen este efecto son:

      • vitamina C (ácido ascórbico): además de inhibir la tirosinasa también reduce la oxidación de la tirosina, el aminoácido precursor de la melanina, por lo que es de los despigmentantes más potentes. Además ofrece otros beneficios interesantes a la piel, como su acción antioxidante que protege contra los radicales libres y estimula la producción de colágeno.

      • ácido kójico, que está prohibido o restringido en algunos países por sus efectos irritantes y especialmente por su potencial riesgo carcinogénico.

      • ácido azelaico

      • thiamidol (ácido tetrametil hidroquinona) patentado para los productos Eucerin®.

      • hidroquinona, un activo que requiere receta médica y la supervisión de un dermatólogo, debido al riesgo ya que su uso prolongado puede tener efectos adversos importantes como la ocronosis exógena (oscurecimiento y el engrosamiento irreversible de la piel), irritación, despigmentación excesiva irreversible e incluso riesgo de efectos carcinogénicos.

2. niacinamida: impide que las células que producen la melamina (melanocitos) en la capa más profunda de la epidermis la puedan pasar a los queratinocitos de la capa más externa.

3. ácido glicólico: actúa como exfoliante químico ayudando a eliminar las las capas de células pigmentadas más superficiales de la epidermis.

4. retinoides (retinol o retinal): promueven la renovación celular y la exfoliación de células muertas, mostrando así una piel más clara y uniforme.

Nutricosmética

La nutricosmética, consiste en emplear suplementos dietéticos y nutrientes específicos para mejorar la salud y la apariencia de la piel desde el interior. Existen ingredientes asociados con la prevención del envejecimiento de la piel, como pueden ser:

  • Colágeno: El colágeno es una proteína estructural clave en la piel que ayuda a mantener su firmeza, elasticidad y aspecto juvenil, y constituye el 25% de las proteínas de nuestro cuerpo. Si en tu dieta no ingieres suficientes proteínas, o especialmente si es pobre en lisina, los suplementos de colágeno pueden ayudar a apoyar la producción natural de colágeno en la piel, reduciendo así la aparición de arrugas y líneas finas. Un prestigioso metaanálisis de 19 estudios demostró que tomar al menos 5 g/día de colágeno hidrolizado vía oral durante 3 meses atenúa las arrugas y mejora la elasticidad e hidratación de la piel.

  • Ácido hialurónico: El ácido hialurónico es una molécula que se encuentra de forma natural en la piel, con capacidad para retener la humedad y mantener la piel hidratada y tersa. Los suplementos de ácido hialurónico oral (unos 200 mg/día) pueden ayudar en 12 semanas a aumentar los niveles de hidratación de la piel tanto en jóvenes como en ancianos, reduciendo la sequedad y mejorando su apariencia general. Consigue una mejora del tono de la piel, reduciendo la profundidad de pequeñas arrugas y aumenta el espesor epidérmico.

  • Vitaminas antioxidantes: Las vitaminas antioxidantes, como la vitamina C, la vitamina E y el betacaroteno (precursor de la vitamina A), ayudan a proteger la piel del daño causado por los radicales libres y la radiación ultravioleta del sol. Los suplementos que contienen estas vitaminas pueden ayudar a prevenir el daño oxidativo y el envejecimiento prematuro de la piel.

  • Ácidos grasos omega-3: Los ácidos grasos omega-3, que se encuentran en alimentos como el pescado graso, las semillas de chía y el aceite de linaza, tienen propiedades antiinflamatorias y pueden ayudar a mantener la integridad de la barrera cutánea, reduciendo la sequedad y la inflamación en la piel.

  • Coenzima Q10: La coenzima Q10 es un antioxidante que se encuentra de forma natural en el cuerpo y ayuda a proteger las células de los daños causados por los radicales libres. Los suplementos de coenzima Q10 pueden ayudar a mejorar la función celular y a reducir los signos del envejecimiento en la piel.

Es importante tener en cuenta que la eficacia de los suplementos nutricosméticos puede variar según la calidad del producto, la dosis y la respuesta individual de cada persona. Además, los suplementos nutricosméticos no deben considerarse como un reemplazo de una dieta equilibrada y un cuidado de la piel adecuado, sino más bien como una parte complementaria de un enfoque integral para mantener la salud y la apariencia de la piel. 

Abrir chat
1
Habla con nosotros
Hola 👋🏻
¿En qué podemos ayudarle?